
Seis tardes con Mae West
Seis largometrajes de la celebrada actriz neoyorquina que supo brillar en el comienzo del período sonoro, transformándose en la enemiga pública número uno de la censura cinematográfica.
Seis largometrajes de la celebrada actriz neoyorquina que supo brillar en el comienzo del período sonoro, transformándose en la enemiga pública número uno de la censura cinematográfica.
Funciones: Del 15 al 22 de octubre
Dónde: Teatro San Martín, Sala Leopoldo Lugones (Servicio de aro magnético en cualquier ubicación)
Dirección: Av. Corrientes 1530
Programación:
🗓️ Jueves 15 de octubre
A las 15 horas
Noche tras noche
(Night After Night; EE.UU., 1932)
Dirección: Archie Mayo.
Con George Raft, Constance Cummings, Mae West.
En plena ley seca, un exboxeador compra un bar de primera clase y se enamora de una muchacha de la alta sociedad, que desconoce su pasado. Las complicaciones no tardan en apilarse cuando aparecen algunas ex novias de sus días de boxeo. Noche tras noche fue el primer protagónico de George Raft, a quien Paramount Pictures pretendía darle una imagen semejante a la de Valentino. Mae West, quien estaba desarrollando una carrera teatral con mucho éxito, fue contratada para un papel menor, pero gracias a su fuerte carácter y presencia en pantalla, consiguió superar a Constance Cummings en el recuerdo de los espectadores. Fue también su debut en el cine.
“Como no estuvo satisfecha con el argumento inicial de Noche tras noche, Mae West obtuvo permiso de la Paramount para reescribir su papel y su diálogo, creando un precedente que se mantuvo durante toda su carrera. Su galán ocasional, George Raft, declaró 25 años después: ‘Se robó toda la película excepto las cámaras, y nunca hice otra con ella. Sabía que me tenía liquidado’. De hecho, la actriz se robó también un estrellato que no le había sido ofrecido, y la película es ahora citada por los libros con su nombre al comienzo del elenco (después siguen Raft, Constance Cummings, Wynne Gibson, Roscoe Karns). El éxito de Noche tras noche provocó una demanda por otras películas suyas y así la Paramount, tras reiteradas vacilaciones, se decidió a una adaptación cinematográfica de la obra teatral Diamond Lil”. (Homero Alsina Thevenet, El cine: Gente, películas, hechos).
(73’; DM).
🗓️ Viernes 16 de octubre
Lady Lou
(She Done Him Wrong; EE.UU., 1933).
Dirección: Lowell Sherman.
Con Mae West, Cary Grant, Gilbert Roland.
Lady Lou es una cantante de cabarets en la loca década de 1890. Su acto consiste en gran medida en lanzar ingeniosas líneas de doble sentido a la clientela, una legión de hombres que luchan constantemente por obtener su atención. La mayoría de los admiradores son mantenidos a distancia prudencial, a pesar de que Lou acepta graciosamente los regalos que le ofrecen, incluidos aquellos adornados con diamantes. La situación cambia radicalmente cuando la mujer termina enamorada de un atractivo joven que trabaja en la misión local. Lady Lou está basada en la obra teatral escrita por Mae West Diamond Lil y fue nominada a un Oscar a la Mejor Película en 1934.
“Lady Lou batió records de recaudación en taquilla, rescató a la Paramount de una bancarrota inminente, llevó al estrellato al nuevo galán Cary Grant y convirtió a Mae West en una figura pública, de la que aparecían en las revistas no sólo sus abundosas fotografías sino frecuentes declaraciones, en competencia con el apogeo que Marlene Dietrich disfrutaba entonces en la misma Paramount. Desde las entrevistas periodísticas, Mae enseñó a las mujeres de su tiempo cómo había que hacer para obtener un hombre, para conservar a ese hombre y, eventualmente, para librarse de ese hombre, difundiendo así algunas ideas cínicas que divertían a muchos y enfurecían a unos pocos”. (Homero Alsina Thevenet).
“Lowell Sherman merece un nicho esotérico para él solo, por las glorias de actuación de Katharine Hepburn en Gloria de un día y de Mae West en Lady Lou (ambas de 1933). Actor y director, Sherman tuvo el privilegio, el don y la habilidad de expresar lo deplorable del libertinaje de los hombres frente a los ensueños femeninos. Su profunda sensibilidad y la falta de simplicidad de su humor sexual estuvieron bien adelante de su época. (...) Mae West hizo lo mejor de su carrera bajo la hábil dirección de Sherman en Lady Lou, film en el que Cary Grant es su perfecta contraparte”. (Andrew Sarris, El cine norteamericano).
“Cary Grant resultó ser la pareja perfecta de Mae West. Poseía, en efecto, un encanto altanero y una ingenuidad que al contrastar con la agresiva lascivia de la actriz amortiguaban aquel aspecto de insaciable devoradora de hombres característico de posteriores películas suyas, en las que sus parejas eran tan ásperos y ordinarios como ella”. (Warren G. Harris, Cary Grant: Un toque de distinción).
A las 15 horas (66’; DM).
🗓️Domingo 18 de octubre
A las 15 horas
No soy un ángel
(I'm No Angel; EE.UU., 1933)
Dirección: Wesley Ruggles.
Con Mae West, Cary Grant, Gregory Ratoff.
La estrella de un circo, exuberante e interesada, mantiene aventuras constantes con hombres ricos, pero cuando conoce a un playboy millonario no puede evitar enamorarse de él. Con guion de la misma Mae West, y tal vez con más de un elemento autobiográfico, No soy un ángel narra la trayectoria de una domadora de leones que vuelve locos a los hombres. Es un film chispeante, con frases memorables como aquella de “Cuando soy buena, soy muy buena; pero cuando soy mala, soy mucho mejor”.
“En octubre de 1933, cuando la West llegaba a su tercera película, No soy un ángel, un grupo religioso norteamericano formaba la Liga de la Decencia, entidad privada que se dispuso a moralizar al cine con diversas medidas de presión. De allí surgió a su vez una mayor firmeza para el previo Código de Producción, que la actriz había desafiado, y así se fortalecieron las funciones censoras de la oficina Hays. Desde ese momento el cine de Hollywood tuvo encima una censura previa, que comenzaba por revisar argumentos y diálogos antes del rodaje. La historia del cine sabe que Mae West fue así, indirectamente, una responsable de un código y de un sistema luego imitados por muchos países”. (Homero Alsina Thevenet)
“Poco después del estreno de No soy un ángel, Mae West posó como la Estatua de la Libertad para la revista Vanity Fair (en su momento se dijo que Mae parecía más bien la Estatua de la Libido...). El film fortaleció aún más la carrera cinematográfica de la diva, convirtiéndola de momento en la actriz más famosa y más solicitada de Hollywood. La fama estaba justificada, ya que No soy un ángel es una excelente película. El film posee humor, glamour, números musicales muy bien realizados, un sólido elenco, y una trama consistentemente entretenida”. (Jon Tuska, The Films of Mae West).
(88'; DM).
🗓️Martes 20 de octubre
A las 15 horas
No es pecado
(Belle of the Nineties; EE.UU., 1934)
Dirección: Leo McCarey.
Con Mae West, Roger Pryor, John Mack Brown.
Ruby Carter es la sensación de los clubes nocturnos de Saint Louis, pero cuando se muda a Nueva Orleans su fama escala aún más, transformándose en el número central del local ‘The Sensation Club’. El humor de doble sentido y números musicales atrevidos forman parte de una trama escrita por Mae West especialmente para el cine, que incorpora a ladrones de joyas, una pelea de boxeo arreglada de antemano y hasta un asesinato. Dirigida por Leo McCarey (Sopa de ganso), No es pecado incluye la participación de Duke Ellington y su orquesta, ejecutando el acompañamiento musical de varias de las canciones de la West.
“Gran parte del humor de las películas de Leo McCarey, tan extravagante muchas veces, pero siempre tremendamente humano, emanaba de su experiencia personal. McCarey entendía instintivamente lo que de absurdo y ridículo tiene el comportamiento humano; pero en lugar de condenarlo, lo celebraba, y de ello nacieron comedias excepcionales”. (Peter Bogdanovich, Who the Devil Made It)
“En 1934 Mae West había terminado su cuarta película con la Paramount, titulada It Ain't No Sin (No es pecado), pero cuando los grandes letreros publicitarios aparecieron en las calles de Nueva York, algunos fanáticos integrantes de la Legión de la Decencia se paseaban por delante, con grandes letreros en que se leía ‘It Is’, sugiriendo que la película era un pecado, después de todo. Esas presiones llevaron a que la Paramount le cambiara el título por Belle of the Nineties (literalmente, la Bella de los Años Noventa), pero no hay constancia de que se haya alterado además el contenido. En España y en América Latina circuló después como No es pecado, sin que nadie la contradijera”. (Homero Alsina Thevenet)
(75’; DM).
🗓️Miércoles 21 de octubre
A las 15 horas
Ahora soy una señora
(Goin’ to Town; EE.UU., 1935)
Dirección: Alexander Hall.
Con Mae West, Paul Cavanagh, Gilbert Emery.
Cuando Buck Gonzales es asesinado, la reina del salón de baile Cleo Borden hereda todas sus riquezas, incluidos los pozos de petróleo supervisados por un ingeniero británico, con el que inicia una extraña relación.Ahora soy una señora es la primera comedia del Lejano Oeste protagonizada por Mae West, aunque una de las primeras decisiones de la protagonista es seguir al ingeniero a la ciudad de Buenos Aires, donde logra mezclarse con la elite de la sociedad en el glamoroso mundo de las carreras de caballos. Allí terminará casándose con un hombre adinerado, pero más temprano que tarde describirá sus peligrosos hábitos a la hora de las apuestas.
“Ahora soy una señora es una película muy dinámica y entretenida. El film pone el énfasis en el desarrollo de la trama y en las costumbres sociales. Las canciones y los números musicales están relegados a un segundo plano, a diferencia de lo que ocurría en No es pecado.(...). Así como los afroamericanos habían sido los confidentes más leales de Mae en sus películas anteriores, en Ahora soy una señora son los indios norteamericanos”. (Jon Tuska, The Films of Mae West).
(71’; DM).
🗓️Jueves 22 de octubre
A las 15 horas.
La llama de Alaska
(Klondike Annie; EE.UU., 1936)
Dirección: Raoul Walsh.
Con Mae West, Victor McLaglen, Phillip Reed.
Rose Carlton (West) escapa a Alaska en plena fiebre del oro, en la década de 1890. El capitán del barco en el cual viaja, Bull Brackett (Victor McLaglen), se enamora de inmediato de la despampanante mujer, mientras Rose entabla una genuina relación de amistad con su compañera de camarote, la Hermana Annie Alden. No pasará mucho tiempo antes de que Annie enferme gravemente y muera, provocando en Rose un cambio profundo, incluso una suerte de “llamada” espiritual, tomando finalmente la identidad de la fallecida. Mae West brilla mientras hace arrodillar a los pecadores del pueblo con su particular estilo de cruzada evangelizadora. La dirección de La llama de Alaska estuvo a cargo del gran Raoul Walsh y el supervisor de la producción fue nada menos que Ernst Lubitsch.
“La gran fuerza de Walsh, y volveremos sobre esto, consiste en ponerse desde el primer momento al mismo nivel de sus personajes, cualesquiera que sean sus orígenes o su medio. Se divierte con ellos, vibra con ellos, los acepta como son, intentando siempre excusarlos. Se puede lamentar que Walsh no discrimine un poco más en la elección de las bromas (eterno problema: ¿puede un film sobre la vulgaridad no ser vulgar?) y reconocer incluso la existencia de momentos cargantes siempre que se admita que una actitud tal da también maravillosos resultados”. (Bertrand Tavernier, Jean-Pierre Coursodon, 50 años de cine norteamericano).
“Ninguna otra película de Mae West ha causado tanta controversia por razones equivocadas como La llama de Alaska. El film desencadenó la furia de varios grupos religiosos de mujeres, encabezados por el virulento ataque mediático del magnate William Randolph Hearst, el autoproclamado guardián de la moralidad norteamericana durante los años 30. La llama de Alaska fue totalmente incomprendida en su tiempo. Pero aún teniendo en cuenta las amputaciones que la película sufrió en manos de los asustados ejecutivos de la Paramount, sigue siendo el mejor de todos los films que realizó Mae West”. (Jon Tuska, The Films of Mae West).
(73’; DM).