
Herzog-Kinski: enemigo mío
Filmografía completa de la dupla creativa en la Sala Lugones del Teatro San Martín.
El ciclo está integrado por los cinco largometrajes dirigidos por Werner Herzog y protagonizados por Klaus Kinski, además del documental Mi mejor enemigo, que detalla la particular relación profesional entre el realizador y el actor.
Funciones: Del 12 al 25 de noviembre
Dónde: Teatro San Martín, Sala Leopoldo Lugones (Servicio de aro magnético en cualquier ubicación)
Dirección: Av. Corrientes 1530
Programación:
Jueves 12 de noviembre
A las 21 horas
Aguirre, la ira de Dios
(Aguirre, der Zorn Gottes; República Federal de Alemania, 1972)
Dirección: Werner Herzog.
Con Klaus Kinski, Helena Rojo, Ruy Guerra.
En 1560, poco después de la destrucción del imperio inca, una expedición española parte de las montañas de Perú rumbo a las selvas del Amazonas, en busca de la legendaria tierra de El Dorado. A través del diario del fraile Diego Gaspar de Carvajal iremos conociendo detalles y circunstancias de aquella peligrosa aventura…
“Kinski era un excelente actor y sabía moverse en la pantalla. Aprendí muchísimo de él al ver cómo se paraba ante la cámara o cómo supervisaba cada detalle de su vestuario para reflejar al personaje (…). Aguirre tenía que poseer una suerte de distorsión interna que se manifestara en la superficie. Fue idea de Kinski que tuviera una especie de protuberancia en el pecho y decidió que iba a hacer que uno de sus brazos pareciera más largo que el otro. Introdujo estas aberraciones físicas poco a poco y para la escena final el personaje está completamente deforme, sin maquillaje alguno. (…) Dicho esto, el hombre era una verdadera plaga. Llamo ‘Kinski’ a cada una de las canas de mi cabeza. Pero ¿a quién le importan esas cuestiones ahora? Lo importante es el trabajo realizado y las películas que hicimos”. (Werner Herzog).
“Gran parte de la filmografía herzoguiana trata su obsesión por el hombre contemporáneo ubicado en la naturaleza, no necesariamente luchando contra ella sino tratando de conquistarla, y siempre la conclusión es la misma: es imposible hacerlo. Sin embargo, persevera y se fascina con quienes perseveran. Esta relación obsesiva con la naturaleza está en los largos de ficción de Herzog y en sus documentales, en las condiciones de rodaje, en las locaciones, en los temas: los cinco meses de producción de Aguirre sobre el río Amazonas en la selva peruana: los actores y equipo abrieron caminos a machetazos y navegaron en balsas construidas por los aborígenes. Fitzcarraldo y su barco que hay que hacer pasar sobre una montaña y el sueño de construir una ópera en Iquitos para que cante Enrico Caruso. Grito de piedra (1991), sobre una expedición que escala el Cerro Torre en Patagonia. Hasta Maldito policía en Nueva Orleans, (2009) donde uno de los protagonistas es el Huracán Katrina: la película está filmada con gran parte de la ciudad todavía bajo el agua”. (Mariana Enriquez, Radar. Febrero 2015).
(93′; DCP).
Viernes 13 de noviembre
A las 18 horas
Cobra verde
(República Federal de Alemania/Ghana, 1987)
Dirección: Werner Herzog.
Con Klaus Kinski, Salvatore Basile, Peter Berling.
El brasileño Francisco Manoel Da Silva fue el más pobre entre los pobres, un aventurero que empezó buscando oro y se convirtió en el bandido Cobra Verde. Gracias a su astucia y temeridad llegó a ser el comerciante de esclavos más importante de su país.
“Basada en la novela El virrey de Ouidah, de Bruce Chatwin, la película presenta a otro de los marginados de Herzog en un entorno ajeno. Cobra Verde (Kinski), un granjero convertido en bandido en el Brasil de principios del siglo XIX, es exiliado a África Occidental para reclutar esclavos mientras se defiende de las hordas asesinas del rey loco de Dahomey. Aquí, el gusto de Herzog por lo exótico y espectacular pasa a primer plano con extensas escenas de masas: la restauración de una fortaleza de esclavos, procesiones tribales, un ejército amazónico de mil soldados en entrenamiento, y una línea telegráfica humana de millas y millas. Aunque menos apocalíptica de lo habitual en Herzog, la imaginería es tan fastuosa como siempre”. (Geoff Andrew, Time Out).
“El cine es mi modo de comunicación con los otros. Siempre me fue difícil expresarme con palabras. De niño, permanecía siempre callado. Los otros niños se burlaban de mí hasta hacerme llorar. Será una utopía, pero con el cine trato de responder a los interrogantes sobre el absurdo de todo cuanto nos rodea. Pero también realizo otra búsqueda, y es la de una nueva gramática, un nuevo tipo de imágenes. Estoy harto de las imágenes de las revistas, de las tarjetas postales. Estoy harto de entrar a una agencia de viajes y ver un cartel de Lufthansa sobre el Gran Cañón: es un desperdicio, imágenes gastadas. Y de algún modo tengo el conocimiento positivo de imágenes nunca antes vistas, como un pedazo de tierra distante en el horizonte; las veo y trato de articularlas, de formularlas, y también intento encontrar nuevas perspectivas para las cosas”. (Werner Herzog).
(110′; DCP).
A las 21 horas
Woyzeck
(República Federal de Alemania,1979)
Dirección: Werner Herzog.
Con Klaus Kinski, Eva Mattes, Wolfgang Reichmann.
Adaptación de la obra de Georg Büchner. Franz Woyzeck es un soldado de clase baja y de mente frágil que trabaja como barbero para el ejército en un pequeño pueblo alemán de mediados del siglo XIX. Para conseguir algo de dinero extra debido a su extrema pobreza, Woyzeck acepta realizar tareas humillantes para su capitán y se presta como conejillo de indias para los oscuros experimentos médicos del doctor del regimiento, quien lo obliga a comer únicamente guisantes.
“Ante todo, Woyzeck sigue la tragedia de Büchner en forma casi literal. Pero curiosamente, adopta un estilo que se aleja del expresionismo habitual y de su propio barroquismo. Si a otra obra de Herzog se acerca es a El enigma de Kaspar Hauser (1974), por su admirable economía de recursos expresivos, la casi inmovilidad de la cámara y los largos planos que reflejan la tragedia a través del rostro torturado del estupendo Klaus Kinski. El silencio, las repetidas humillaciones de Woyzeck frente a la ciencia pragmática del doctor y el sentimentalismo hipócrita del capitán son hitos sobrecogedores de una narración que provoca claustrofobia, donde hasta las miradas y los movimientos parecen vedados al angustiado Woyzeck, prisionero de un mundo incomprensible y un orden absurdo”. (Agustín Mahieu, Werner Herzog: una retrospectiva. México, 1996)
(81′; DCP).
Sábado 14 de noviembre
A las 17.30 horas
Aguirre, la ira de Dios
(Aguirre, der Zorn Gottes; República Federal de Alemania, 1972)
Dirección: Werner Herzog.
Con Klaus Kinski, Helena Rojo, Ruy Guerra.
(93′; DCP).
A las 20 horas
Fitzcarraldo
(República Federal de Alemania/Perú, 1982)
Dirección: Werner Herzog.
Con Klaus Kinski, Claudia Cardinale, Milton Nascimento.
Brian Fitzgerald “Fitzcarraldo”, un excéntrico y megalómano hombre de negocios obsesionado con la ópera, ha ido perdiendo su prestigio y su fortuna en absurdas empresas sin futuro. Su último proyecto consiste en construir un teatro de ópera en un poblado peruano a orillas del Amazonas. Su extravagante plan exige sacar del río un gran barco fluvial y transportarlo hasta la cima de un monte.
“Mi relación con Klaus Kinski fue siempre un combate bravo. Pero también de un gran respeto mutuo, una profunda comprensión del otro. Incluso, a veces, con momentos de amistad. Creo que en algún momento él comprendió que estábamos embarcados en algo que iba más allá de nuestra existencia individual, más allá incluso de nuestra existencia colectiva como especie. Que nos esperaban desafíos que tal vez podrían llamarse sobrehumanos. Hubo ocasiones en que comprendió esto y siguió adelante. Pero una vez, durante el rodaje de Fitzcarraldo, amagó retirarse y me obligó a amenazarlo de una manera que no suele hacerse con un actor. Allí entendió que yo no bromeaba y le dio mucho miedo. Le dije por lo bajo, mientras hacía sus valijas, que antes de llegar al otro margen del río iba a tener ocho balas en la cabeza. Yo exageraba, claro: mi pistola no tenía más de tres o cuatro balas”. (Werner Herzog)
“Mis films son lo que yo soy’, declaró alguna vez Werner Herzog y esa afirmación quizás nunca fue más cierta que en Fitzcarraldo, su proyecto más ambicioso y desproporcionado, la historia de un visionario europeo del siglo XIX perdido en medio de la selva amazónica, que es también la historia del propio Herzog. Ninguna otra película, ni siquiera Apocalypse Now (1979), de Francis Ford Coppola, que fue asimismo una suma de luchas y catástrofes, alcanzó el grado de dificultad de este rodaje, que se extendió durante casi tres años en medio de las condiciones más adversas, a cientos de kilómetros de la ciudad más cercana. (…) Después de Aguirre, de Nosferatu, de Woyzeck, Kinski volvió a ser en Fitzcarraldo el mejor aliado de Herzog, que atraviesa los enfrentamientos entre tribus rivales del Amazonas, las presiones políticas, el acoso de una prensa hostil, pero sobre todo el desafío de la naturaleza, que parece empeñada en derrotarlo sin que él condescienda a rendirse”. (Luciano Monteagudo, Página/12).
(157′; DCP).
Domingo 15 de noviembre
A las 18 horas
Mi mejor enemigo
(Mein liebster Feind; República Federal de Alemania, 1999)
Dirección: Werner Herzog.
“El documental estrenado en 1999 muestra la ambigua relación de Herzog y Kinski, que iba del odio desatado a, quizás no precisamente el amor, pero sí la necesidad mutua. Tras Aguirre, el realizador lo convocó cuatro veces más para protagonizar sus films: es el actor con el que más rodó en su extensa carrera. Kinski, por su parte, a pesar de su egomanía, sus desplantes y sus incontenibles raptos de furia, no podía ignorar que, entre el centenar de películas que encabezó mayormente para mantener su excéntrico estilo de vida, las únicas que le otorgaron reconocimiento y por las que sería recordado son las que filmó con Herzog”. (Hernán Ferreirós, La Nación).
“Mi mejor enemigo rescata desde el documental a una figura clave de toda la obra de su director: la del irascible, volátil Klaus Kinski. Un personaje a la altura de su director, el hombre al que Herzog retuvo en otro de sus amazónicos y complicados rodajes amenazándolo con volarle la cabeza a escopetazos para luego suicidarse. Alguna vez en sus adolescencias ocuparon la misma pensión, el tipo ya era un loco peligroso. Herzog cuenta cuando los indios amazónicos le ofrecieron matar a Kinski por él y otras delicias de dos tipos que se amaron y odiaron demasiado. Dos bombas humanas enfrentadas, redefiniendo toda noción de actor fetiche, toda idea de química creativa. ‘No quiero decir que fuera un buen hombre, no lo era. Era demoníaco, perverso, y al mismo tiempo maravilloso’, dijo el director”. (Mariano Kairuz, Radar, Enero 2010).
(99′; DCP).
A las 21 horas
Nosferatu, el vampiro
(Nosferatu – Phantom der Nacht; República Federal de Alemania/ Francia, 1978)
Dirección: Werner Herzog.
Con Klaus Kinski, Isabelle Adjani, Bruno Ganz.
En esta nueva adaptación del clásico de Bram Stoker, Herzog toma como punto de referencia la insuperable versión muda de Murnau. Atraído por una fotografía de Lucy Harker, Nosferatu deja su castillo en los Cárpatos y parte inmediatamente hacia Wismar, Alemania, llevando con él la muerte y el horror. Klaus Kinski volvería a ponerse en la piel de Nosferatu en el film italiano Vampiros en Venecia (1988).
“El film realizado por Murnau es profético. En 1922, con la llegada de Drácula y de sus ratas venenosas, profetizó la llegada de Hitler y del nazismo, proponiéndose como una de las obras más altas y significativas de la cultura cinematográfica alemana de preguerra. Hitler borró esa cultura de un golpe. Pero aquí ella permaneció en nuestros ánimos como la única cultura a la cual es posible referirse legítimamente. Y mi Nosferatu es también esto: el intento de ligar la cultura cinematográfica de hoy a sus únicas raíces auténticas, echando un puente –a través del abismo nazi– entre nuestro mundo de hoy y aquel mundo ya lejano, pero siempre vivísimo, de Murnau”. (Werner Herzog).
“El hombre, sólo el hombre aprisionado por el mundo, ha sido y es el tema de la obra de Herzog, junto con el misterio de ‘lo que está más allá del horizonte’. No obstante, fue él mismo quien proclamó el regreso a las raíces de la cultura germana a través de su film homenaje a Murnau y el expresionismo. (…) Nosferatu, el vampiro expresa –otra vez– el eterno angst del alma alemana ante los terrores del mal y lo desconocido. Esa inestabilidad ante el mundo equívoco y maligno que no es lo que representa, manifestación característica de la visión expresionista en el arte. No es casual que Herzog haya elegido las brumas expresivas de esta visión (o la de Hölderlin y Kleist) en lugar de reivindicar, como raíces, el discurso de la razón y la luz de Goethe o el humanismo liberador de Mann”. (Agustín Mahieu, Werner Herzog: una retrospectiva. México, 1996)
(107′; DCP).
Jueves 19 de noviembre
A las 21 horas
Cobra verde
(República Federal de Alemania/Ghana, 1987)
Dirección: Werner Herzog.
Con Klaus Kinski, Salvatore Basile, Peter Berling.
(110′; DCP).
Sábado 21 de noviembre
A las 18 horas
Woyzeck
(República Federal de Alemania,1979)
Dirección: Werner Herzog.
Con Klaus Kinski, Eva Mattes, Wolfgang Reichmann.
(81′; DCP).
A las 21 horas
Nosferatu, el vampiro
(Nosferatu – Phantom der Nacht; República Federal de Alemania/ Francia, 1978)
Dirección: Werner Herzog.
Con Klaus Kinski, Isabelle Adjani, Bruno Ganz.
(107′; DCP).
Domingo 22 de noviembre
A las 17.30 horas
Fitzcarraldo
(República Federal de Alemania/Perú, 1982)
Dirección: Werner Herzog.
Con Klaus Kinski, Claudia Cardinale, Milton Nascimento.
(157′; DCP).
Miércoles 25 de noviembre
A las 21 horas
Mi mejor enemigo
(Mein liebster Feind; República Federal de Alemania, 1999)
Dirección: Werner Herzog.
(99′; DCP).