
El tren fluvial
Dos nuevas funciones del largometraje dirigido por Lucas Vignale y Lorenzo Ferro, cuya premiere mundial tuvo lugar en el Festival de Berlín, antes de participar de la Competencia Internacional del Bafici.
Dos nuevas funciones del largometraje dirigido por Lucas Vignale y Lorenzo Ferro, cuya premiere mundial tuvo lugar en el Festival de Berlín, antes de participar de la Competencia Internacional del Bafici.
Funciones: El viernes 20 y el domingo 22 de noviembre, 21 horas
Dónde: Teatro San Martín, Sala Leopoldo Lugones (Servicio de aro magnético en cualquier ubicación)
Dirección: Av. Corrientes 1530
Sinopsis
Milo crece bajo la presión de ser un gran bailarín de malambo y el hijo “perfecto”. A los nueve años, se ilusiona con la idea de tomar las riendas de su vida y escapar de las exigencias que sus padres cargan sobre sus hombros: lavar los platos, cocinar, colgar cuadros, entrenar malambo por las noches. Él quiere otra cosa. Sueña con viajar en trenes y conocer la Ciudad de Buenos Aires, de la que tanto ha oído hablar en películas. Pero para emanciparse de aquello que lo ata y soñar más alto, deberá atreverse a un nuevo viaje: el de la soledad.
Ficha técnica y artística
Argentina – 2026
Español – Color
75’ – DCP 2K
Dirección y guion: Lorenzo Ferro y Lucas A. Vignale.
Productores: Tomas Grandio, Valentine Torre y Casiana Vera.
Producción ejecutiva: Nicolás Pérez Veiga, ZZ, Daniel Nofal, Eugenio Fernández Abril.
Productores asociados: Malena Rincones, Abe Rosenberg, Juan Jaureguialzo, Francisco Tinelli, Victoria Louzao, Rodrigo Morales, Jorge Tomas, Enzo Codaro.
Con el apoyo de: Amalia Amoedo.
Dirección de fotografía: Thomas Grinberg.
Dirección de arte: Olivia Schachtel.
Edición: Andrés Medina y Lucas A. Vignale.
Sonido: Martín García Blaya.
Música: Oniria.
Una producción de Cinco Rayos, en coproducción con Primo.
Reparto: Milo Barria, Rita Pauls, Mariano Barria, Fabián Casas, Lucrecia Pazos, Pehuén Pedre, Mailén Barría, Diego Puente.
Distribución: LAT-E Films
Palabras de los realizadores
Siempre pensamos el cine como una forma de caminar sin saber si el camino realmente existe. Sin embargo, avanzamos confiando en que algo aparecerá frente a la cámara: un rostro, un silencio, un tren, un animal. Desde ese espíritu nació nuestra película, como un viaje sin plan, guiado más por la intuición que por un rumbo establecido. Hay imágenes que nos acompañan en el recorrido y nos ayudan a construir los vacíos de incertidumbre que el trayecto propone.
Desde temprano entendimos que la vida no se aprehende acumulando respuestas, sino encendiendo preguntas. A partir de ese impulso creamos a Milo: una pregunta en movimiento, nacida de nuestra curiosidad; un niño que avanza mientras algo en su interior comienza a inquietarse. En él conviven el coraje y el miedo, el deseo de irse y el anhelo secreto de quedarse.
Quizás por eso necesitábamos a alguien que no proviniera del mundo de la actuación, sino de la vida misma; alguien que no supiera exactamente lo que estaba haciendo, pero que estuviera dispuesto a asumir el riesgo.
Nos formamos juntos en una profunda soledad, en un país en crisis y en un contexto en el que el cine se ve debilitado por la administración actual. Aprendimos a trabajar sin garantías, a sostener nuestras propias decisiones y a continuar incluso cuando no había apoyo. Esa experiencia atraviesa la película y la define.
Lorenzo Ferro y Lucas A. Vignale.